A 40 años del golpe y la imposición del neoliberalismo: ¡Seguimos de pie!

por Pablo Herrero Garisto, Jubileo Sur/Américas-Minga Informativa de los Movimientos Sociales

Estamos frente a un verdadero conflicto frontal sobre las grandes corporaciones transnacionales y los estados. Estos aparecen interferidos en sus decisiones fundamentales, políticas, económicas y militares por organizaciones globales que no dependen de ningún estado, y que en la suma de sus actividades no responden ni están fiscalizadas por ningún parlamento, por ninguna institución representativa del interés colectivo. En una palabra, es toda la estructura política del mundo la que está siendo socavada. Las grandes empresas transnacionales no solo atentan contra los intereses genuinos de los países en desarrollo, sino que su acción avasalladora incontrolada se da también en los países industrializados donde se asientan.

Así, a fines de 1972, en su discurso ante las Naciones Unidas, el presidente chileno Salvador Allende, preanunciaba el rol que tendrían las empresas transnacionales con la victoria del orden neoliberal, que tuvo su inicio, de alguna manera, en América latina con el golpe de Estado que lo derrocó el 11 de septiembre de 1973 y en el que, justamente, las transnacionales tuvieron un papel preponderante junto a los Estados Unidos. Hoy, 40 años después, vemos como las corporaciones transnacionales han cooptado los estados y la propia Organización de las Naciones Unidas y son quienes manejan los hilos del mundo a favor de sus intereses financieros.

En el marco del inicio de la Cumbre de la Unión Europea (UE) y la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), que se está desarrollando en Santiago de Chile, del 24 al 26 de enero, distintos movimientos y organizaciones sociales realizaron el foro “A 40 años del golpe de Estado en Chile y la imposición del neoliberalismo en la región: De la resistencia a las alternativas desde los pueblos”.

Con la dictadura chilena se inicia una era en la cual, a sangre y fuego, se impuso un orden económico-financiero de liberalización y desregulación comercial, privatizaciones y endeudamiento ilegítimo junto a una agresiva contra-reforma agraria que atentaba contra la democratización de la tierra y pretendía acabar con el proceso de cambio iniciado por la Unidad Popular y los logros obtenidos.

Con el objetivo de poder abordar desde una perspectiva histórica estas cuatro décadas, con sus victorias, retrocesos, aciertos y errores, y haciendo memoria de quienes ya no nos acompañan físicamente pero están presentes en las banderas que se continúan sosteniendo en alto, los expositores y expositoras compartieron distintos elementos que permitieron hacer un análisis crítico y situarnos en el actual contexto de crisis del capitalismo.

Así, Francisca “Pancha” Rodríguez, de la Articulación de Mujeres de la Coordinadora de Organizaciones del Campo, CLOC-Vía Campesina, hizo recorrido histórico de lo que significó el gobierno de la Unidad Popular, encabezado por el presidente Allende, y los sueños y anhelos que fueron brutalmente cortados por la larga noche neoliberal impuesta por la dictadura, que perpetuó un modelo de saqueo y represión, planteando las dos caras de una misma moneda y una pesada herencia hasta el presente.

Hoy en Chile el 60% de la exportación de frutas y el 50% de los alimentos envasados está bajo control de las multinacionales, que también juegan un papel importante en la del salmón, vino, madera y semillas transgénicas. El 80% del agua dulce es privada y las familias se encuentran profundamente endeudadas para sostener la educación de sus hijos.

Pero al mismo tiempo, valoró la necesidad de “hacer memoria para ir fortaleciendo nuestras luchas e ir logrando unidad desde la clase”, para enfrentar la actual realidad de fragmentación. Y resaltó, como un hecho positivo, la resistencia y visibilidad lograda por las mujeres campesinas en su lucha por la soberanía alimentaria.

Por su parte, Beverly Keene, de Diálogo 2000 y Jubileo Sur/Américas hizo un análisis sobre el soporte teórico que sostuvo la implementación de las distintas dictaduras militares en la región para imponer el modelo neoliberal y el rol que ocupo en esto Milton Friedman, el gran divulgador de la doctrina del libre mercado. Y relacionó esto al actual avance del proceso de mercantilización y financiarización de la vida y la Naturaleza, como continuidad de ese orden económico-financiero impuesto 40 años atrás en la región, reformulado en el actual contexto de conjunción de crisis del capitalismo, que se plantea una salida con una mayor financiarización del mundo a favor de las corporaciones. Denunció que como resultado del proceso de liberalización, privatizaciones y endeudamiento, se generaron verdaderas deudas históricas, sociales, ecológicas, democráticas que deben ser reparadas para el pleno goce de los derechos humanos más elementales.

Brid Brennan, del Transnational Institute (TNI), hizo memoria de Orlando Letelier, el ex ministro de Defensa del gobierno de la Unidad Popular asesinado en Washington por la policía secreta de la dictadura en 1976, que fue uno de los espíritus fundadores del TNI. También agradeció a los refugiados chilenos en Europa, quienes aportaron a construir una visión crítica de lo que se conocía como “neoliberalismo”, que ellos ya habían empezado a experimentar bajo la dictadura de Pinochet.

Y relacionó estos golpes de estado militares a la actual situación que se vive en Europa, donde denunció que se dio “un golpe de Estado ejecutivo” en algunos países hoy gobierna la “Troika” integrada por la Banco Central Europeo, el Fondo Monetario Internacional y las corporaciones transnacionales, que son quienes verdaderamente dictan las políticas de ajuste estructural y de austeridad a seguir.

Lucia Ortiz, Coordinadora del Programa de Justicia Económica y Resistencia al Neoliberalismo de Amigos de la Tierra Internacional, hizo foco en el actual proceso de financiarización de la Naturaleza. Critico fuertemente lo que se plantea alcanzar en la Cumbre de la EU y la CELAC para sostener la seguridad jurídica de los inversores que buscan conseguir mayores ganancias dejando de lado los derechos de los pueblos y la Naturaleza. Y denunció la reprimarización de las economías que apunta a la apropiación y saqueo de los bienes naturales.

Eduardo Giesen, del colectivo VientoSur, afirmó que la dictadura chilena fue quien mercantilizó los bienes naturales que no venían incluyéndose en esa lógica, como el agua, la Naturaleza y otros, que continúa hasta el día de hoy, bajo un mero modelo de democracia formal, pero que en el fondo encierran las mimas políticas que se implantaron 40 años atrás.

Fue así que enumeró una serie de privatizaciones de empresas estatales, la sanción del Código de Agua, la implementación del mercado de carbono y otras acciones que fueron llevadas durante la democracia pero que profundizaron el modelo neoliberal. Y comentó las luchas y resistencias territoriales que se están dando hoy día, tanto en el campo como en las poblaciones urbanas, a proyectos extractivistas, hidroeléctricos y contaminantes que llevan a una situación de profunda injusticia social y ambiental.

Por su parte, Tom Kucharz, de Ecologistas en Acción del estado español, compartió las actuales luchas y resistencias que se están dando en Europa al orden neoliberal y los debates abiertos en torno a la necesidad de reflexionar sobre el actual papel del Estado en el contexto de la crisis capitalista y la cooptación por parte de las corporaciones transnacionales. “Si el monopolio de la fuerza y la ley lo tiene el estado y esta cooptado actualmente por el poder de las transnacionales y los banqueros, es necesario que desde la izquierda reflexionemos profundamente sobre la necesidad de desobedecer a este estado, afirmó, poniendo de manifiesto el debate que se está dando, por ejemplo, en el Movimiento 15M que quiebra con posturas de la izquierda tradicional en cuanto a la toma del poder y su relación con el estado.

A la vez, denunció que hoy en Europa hay varios laboratorios para ver como recomponer el sistema, siendo el más relevante lo que sucede en Grecia, donde se avanza hacia una descomposición del tejido social del país, que genera un caldo de cultivo para el ascenso político de la extrema-derecha con sus discursos xenófobos, en el contexto de una profunda crisis de la democracia formal representativa. Cerró su presentación haciendo un llamado a la unidad en la acción porque “esta vez la historia no debe repetirse: ¡No pasarán!”

Nora Cortiñas, de las Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora de Argentina, hizo un repaso histórico sobre la solidaridad de los pueblos cuando la región estaba bajo las distintas dictaduras militares. “Cuando se dio la dictadura en Argentina, las Madres vinimos a Chile a reunirnos con los Familiares de los Detenidos-desaparecidos para ver como fortalecíamos nuestra lucha por la Verdad y la Justicia. Aprendimos mucho del pueblo chileno.”

Recordó que sus hijos e hijas tenían su faro puesto en el gobierno de Salvador Allende, porque era la esperanza de que podía ser posible construir eso por lo que ellos luchaban. Por eso hoy, continuamos presentes en las luchas populares que se dan, porque creemos que ese debe ser el lugar donde debemos estar, donde estarían ellos. A la vez recordó que ellas se oponen al pago de la deuda externa, porque fue una deuda que se acumuló sobre la vida de miles y miles. “Con cada dólar que se prestó hubo una vida atrás, por eso creemos que no hay que pagar la deuda porque esta manchada de sangre, lo que hay que pagar es la deuda histórica que tienen con nuestros pueblos, sentenció.

Por último, se pronunció por el derecho de las comunidades indígenas a recuperar sus territorios y repudió la aplicación en Chile de la llamada ley Anti-terrorista. “Cuando se lucha por la justicia no se es terrorista”, afirmó, antes de cerrar la actividad con un ¡Detenidos-desaparecidos! ¡Presente! ¡Ahora y siempre!